Día 24: Regresando a casa

Último día en Grecia; desayunamos cada uno en su hotel y salimos hacia Atenas. 

En el camino pasamos por Corinto, que realmente no cubrió las expectativas, tal vez tendríamos que haber averiguado antes si había algo para ver, pero lo que vimos, no nos gustó, la Trelew de Grecia.

Después fue solo autopista hasta el departamento de Pablo, un último Freddo Café, y al aeropuerto.

Más allá de habernos pasado la salida de la autopista, lo que nos obligó a salir y pagar dos peajes más de los esperados, y dar tres vueltas por el estacionamiento del aeropuerto hasta encontrar las oficinas de Avis, la devolución del auto fue rápida y eficaz.

El avión a Madrid salió en horario, aunque el vuelo se me hizo eterno.

Al llegar a España, a las siete de la tarde, nos dimos cuenta que solo habíamos comido en el desayuno, estábamos descompuestos de hambre. Así que buscamos un vip lounge de Priority Pass y dimos cuenta, holgadamente, del costo a fuerza de pastas, pollo, sanguchitos aceitunas y champagne. Hasta nos pudimos duchar antes de salir de viaje hacia Buenos Aires.

En ese momento festejamos que, de todas las cosas que hubieran podido salir mal en esos veinte días, todo había sido perfecto.

Pero fue muy rápido el festejo. Por la niebla en Ezeiza, el avión, después de sobrevolar la ciudad por más de una hora, terminó aterrizando en Montevideo, dónde estamos otra hora más adentro de un avión que ya olía bastante mal.

Finalmente llegamos a Ezeiza con cinco horas de retraso (nos habían amenazado con que era posible que desembarcáramos en Uruguay y de ahí en micro y buquebus a Buenos Aires).

Pensábamos almorzar en la casa de mis viejos, pero no hubo tiempo para nada, ellos, por suerte, se habían bancado la amansadora en el aeropuerto y nos estaban esperando. Así que salimos de raje por la General Paz hacia Aeroparque, para no perder el vuelo a Puerto Madryn.

Por suerte, el tránsito y el conocimiento de mi viejo de atajos que ni el Maps de Google conocía, nos dejó a tiempo en Aeroparque y pudimos tomar el avión a tiempo.









  

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